El Vídeo del Milagro Eucarístico en Lourdes

El hecho ocurrió durante la celebración de la Misa de Domingo, el 7 de noviembre de 1999; el local, la subterranea Basílica de San Pío X, una grandiosa construcción moderna edificada bajo el jardín principal del Santuario de Lourdes.

Es bajo estos jardines que se sitúa la Basílica. La flecha apunta al local de entrada de la misma al final del césped.

Nota: esta foto es de archivo y no se relaciona con la celebración discutida en este artículo. Se muestra solo para proporcionar una idea de la Basílicas San Pio X a quienes no la conozcan, su aspecto y proporciones colosales (12,000 m2 y 25,000 plazas). Nótese al lado derecho de la imagen hasta donde llega la gente.

Dígase de paso que, muy significativamente, cuyo santo patrono es el Papa Pío X, quien si en algo se ha destacado sobremanera durante su espinoso pontificado ha sido su extremado amor, dedicación y lucha por la Eucaristía, lo que ha culminado con la Reforma Litúrgica que puso otra vez las cosas en sus cauces para la celebración de la Santa Misa (*1) (*7).

El video introducido por Tony Assante en Internet y que ya ha circulado medio mundo presenta una manifestación prodigiosa que ha sido ya difundida y anunciada por muchos –diría mismo, precipitadamente- como un “milagro”, antes de darse un pronunciamiento oficial por parte de la Santa Sede sobre el hecho.

 

De modo alguno estoy negando la posibilidad de que efectivamente se haya producido un milagro. Al contrario, la impresión personal que me ha causado es de que sí, realmente podría tratarse de un verdadero prodigio. Pero esa es solo mi opinión, y por esa única razón no me atrevo a sumarme a los que lo vienen sin más ni menos reconociéndolo ya y difundiéndolo como “milagro”. Existe el precedente de una substancial cantidad de milagros eucarísticos (*2) ocurridos durante estos dos milenios por toda la geografía como para corroborar la posibilidad de semejante ocurrencia

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Lo que hay que tener en cuenta es que para que un acontecimiento sea reconocido y declarado oficialmente “milagro” por la Iglesia el mismo debe superar un meticuloso y largo proceso canónico. Varios requisitos deben ser cumplidos para que el Magisterio acepte la autenticidad de un milagro.

En este caso eso todavía no ha sucedido y hay serias razones que justifican esa cautela extremada, pues muchos han sido los pseudo “milagros” y las pseudo “apariciones marianas”, que al final resultaron ser obra de habilidosos farsantes o manifestaciones sobrenaturales del propio demonio.

 

La gran diferencia entre los milagros eucarísticos que se han registrado a través de los tiempos y los actuales es que sin los recursos de hoy por entonces las cosas estaban obligadas a andar mucho más despacio y eso permitía que la investigación se diese antes de que una noticia pudiese llegar demasiado lejos. Hoy los acontecimientos se difunden en el mismo instante en que ocurren, y con eso la Iglesia se ve en la obligación de ser todavía más prudente.

 

En el caso del video en cuestión, entretanto, en mi perspectiva de creyente me parece extremadamente difícil que se trate de una farsa relacionada con la misma celebración o con cualquiera de sus celebrantes.

En primer lugar, jamás alguien que haya recibido el Sacramento del Orden (y mucho menos con la responsabilidad de la condición jerárquica de los celebrantes) se atrevería en sana consciencia -y a arriesgarse- a perpetrar semejante truco sacrílego justamente en lo más central y sagrado de nuestra Fe, la Eucaristía.

Y luego, porque en la liturgia de esa Misa Solemne los celebrantes no eran nada menos que el Arzobispo de Lyon, Cardenal Louis-Marie Billé, el Arzobispo de Paris, Cardenal Jean-Marie Lustiger (*3). Además tomaron parte innumeros obispos de Francia y... ¡ Los Superiores de todos los Monasterios Trapenses en el mundo entero !

Fue sin duda un evento de una inigualable presencia y manifestación espiritual.

 

 

A propósito, una cosa que me llamó fuertemente la atención ha sido la aparente reacción de los celebrantes de la Misa. Parecían imperturbables con lo que estaba ocurriendo frente a sus narices (no sé si yo en su lugar me desmayaría o si quedaría paralizado, por eso ellos son obispos y yo no :- )

Y según una fuente, parece que por desmedida cautela o váyase saber qué otra razón tendria el Cardenal Billé y, luego, los obispos de Francia, prefirieron callarse sobre el acontecimiento (*4), incluso frente a la Santa Sede.

 

Tampoco parece probable la manipulación digital por el autor de las imágenes, ya que el hecho ha sido transmitido en directo por un canal de la televisión francesa (Antenne 2) y simultáneamente visto por millones de telespectadores. Ayuda todavía más a descartar la posibilidad de una farsa de ese tipo el detalle de que esa difusión se haya transmitido justamente en un país típicamente de mayoría no católica (*5), cuando no laicista militante.

 

Y por ultimo, en ese caso particular me parecería muy extraño que pudiese tener cualquier relación con el maligno, pues la última cosa que él desearía sería actuar positivamente en cualquier cosa que le diese gloria a Dios, que es exactamente lo que realmente resulta con cada celebración de la Santa Misa.

Lo más comúnmente registrado por su interferencia con relación a la Eucaristía suelen ser los robos de hostias consagradas por algunas personas (para ritos satánicos) que fingen ir recibir la Comunión en la mano o los actos vandálicos y sacrílegos con sagrarios por parte de personas o grupos poseídos del in odium fidei.

 

En esa ocasión se estaba realizando en Lourdes la Asamblea Plenaria de los Obispos de Francia y creo que fue esa la única razón humana para que una televisión se interesara en estar allí justamente en aquella ocasión; que pudiese ser exclusivamente la inmensa concentración de altas personalidades reunidas para el evento, sino ¿que haría allí una televisión transmitiendo una Misa a un público telespectador cultural y mayoritariamente no creyente? Cuanto a alguna otra razón –no humana- me lo imagino, la sabrá el Espíritu Santo mejor que nadie.

 

Pero lo que no se puede negar es que el fenómeno  realmente ocurrió y que tiene la apariencia de un “signo” evidente. Ahora, admitiendo que se trate de un signo (*6), ¿Qué es lo que ese signo habrá querido transmitirnos? ¿Con qué propósito? ¿Quién o qué es lo que lo ha ocasionado? ¿Por qué en ese momento y lugar? Desde entonces esas y unas tantas preguntas más no paran de “golpearme” la cabeza: ¿Habría realmente el Espíritu Santo obrado un milagro para despertar a esa sociedad secularizada? O en cambio, ¿Para que la repercusión del acontecimiento nos dijera algo a nosotros, los creyentes? O quizás, ¿Un signo y oportunidad de rescate de esa parte desordenada y desobediente del clero que parece dominado por el mundo y no creer en lo que celebra, y de hacerlo de un modo tan displicente y “festivo”? ¿Querría confirmar ese signo que la correcta y digna celebración según el Novus Ordo también es tan válida y aceptada por Dios tanto cuanto la “Misa de siempre”, para el convencimiento de los escépticos o descontentos? Y, más aún, ¿Podría esa manifestación haber ocurrido por una intercesión del  mismísimo patrono de la Basílica, defensor sin igual de la Santa Misa, S. Pio X (*7)?

 

Como se puede advertir, todo un aluvión de preguntas puede aflorar sobre esa manifestación y me parece que lo más prudente es dejarle a la Santa Sede encontrar las respuestas y anunciar sus conclusiones de modo oficial y seguro.

 

 

Es mejor parar por aquí y pasar a ver al video.

 

Aprovéchalo porque no tiene desperdicio.

 

En la Paz de Cristo, bendiciones+++

 

 

R. ‘Deoduce’ Penner

ALGUNAS OBSERVACIONES SOBRE EL VIDEO:

 

· Se trata de una celebración Solemne de la Santa Misa en la Basílica  San Pío X, en el Santuario de Lourdes, durante el Tiempo Ordinario del año de 1999.

· El celebrante principal era el Cardenal Louis-Marie Billé, Arzobispo de Lyon, como co-celebrantes figuraban otros, siendo que el de su derecha es el que era entonces Arzobispo de Paris, Cardenal Jean-Marie Lustiger.

· Sobre la patena se encuentran superpuestas dos obleas de gran tamaño.

· El comienzo de la manifestación coincide exactamente con el momento de la epíclesis (*7). En ese preciso instante la Sagrada Forma oscila unas tres veces y súbitamente empieza a levitar.

· No olvidar que todo eso ocurre en un momento en que litúrgicamente la Santísima Trinidad se hace presente: El Hijo se ofrece en sacrificio al Padre, con la invocación para que el Espíritu Santo obre sobre los dones.

· El momento de la levitación de la hostia se sincroniza con la pronunciación de la palabra Espíritu (en “derramando sobre ellas tu Espíritu”) y permanece en el aire durante todo el curso de la Consagración.

 

· Se puede notar que a través del espacio entre las dos hostias se ve el movimiento de las vestiduras de los distintos celebrantes.

· La celebración de la Santa Misa sigue su transcurso normal, como si nada hubiese pasado.

 

NOTAS:

 

(*1) El pontificado de SS. Pio X se dio justamente en el difícil momento de un creciente antagonismo a la Fe teniendo él que, además de resistir a las ya habituales acciones laicistas, enfrontarse al mismo tiempo a las influencias jansenianas,  a la crisis de un clero confundido por las secuelas de la Revolución Francesa y el Concordato de 1801 y con una miríada de liturgias improvisadas imperantes en un cúmulo de diócesis. Su pontificado por eso fue casi todo orientado a recuperar los valores y prácticas de la Iglesia, notadamente en el área litúrgica. Y es con relación a esa reforma litúrgica que SS. Pio X se tornó más conocido. El Rito Ordinario del Misal Romano empleado hasta el Vaticano II es fruto de su reforma (en verdad originado con SS. Pío V) y pos la creación del Novus Ordo, sigue vigente hasta nuestros días pero bajo la denominación de Rito Extraordinario del Misal Romano.

Más sobre la Reforma Litúrgica de San Pío X se puede encontrar en el siguiente enlace:

http://www.statveritas.com.ar/San%20Pio%20X/Reformador%20de%20la%20liturgia.htm

El Papa Pío X

(*2) En esta página se pueden bajar dos presentaciones PowerPoint con imágenes sorprendentes de los milagros: “La Presencia Real en la Eucaristía” y “Más sobre la Presencia Real”:

http://www.lateledepedro.tv/descargas.html

 

Esta otra  web The Real Presence Eucharistic, ofrece abundante material sobre los milagros eucarísticos en el mundo y permite descargar los archivos en formato PDF:

http://www.therealpresence.org/eucharst/mir/span_mir.htm

 

En esta otra (solo en inglés) se puede encontrar otra lista con milagros eucarísticos: http://www.circleofprayer.com/eucharistic-miracles.html

 

 

 

(*3) Assante , el difusor original del video, y luego todos los que contribuyeron a propagar la noticia, afirmaron que el co-celebrante que se situaba a la izquierda de Monseñor  Billé era el  Superior General de los Monjes Trapenses, lo que me causa cierta extrañeza.

 

La Misa se celebró en noviembre del año de 1999, pero en esa fecha desde hacía ya cuatro años el 11º. Superior General de la Orden del Císter era el Abad  Mauro-Daniel Esteva y Alsina, quien en nada se parece con la persona que aparece a la izquierda del Cardenal Billé.

El Abad  Don Mauro-Daniel Esteva y Alsina

 

(*4) Domenico Bettinelli, en su blog cuenta que en aquella ocasión el Cardenal Billé habría conseguido de los obispos franceses que el caso se quedara “tapado”. Pero recientemente ese video cayó en manos de un Cardenal de la Curia y este fue a averiguar los hechos directamente con el actual Arzobispo de Lyon, el Cardenal Philippe Barbarin para indagarle cual era el enfoque de los obispos de Francia sobre aquel acontecimiento. Paso siguiente el cardenal le encaminó el asunto al Santo Padre, quien le habría comentado que “algunos obispos fueron demasiado apresurados en tapar algo que tiene toda la apariencia de poder ser un signo autentico”.

Bettinelli no desvela directamente la fuente original de esos hechos, pero todo me lleva a creer que se trata de Renzo Allegri, un escritor católico italiano, autor del libro “La Sangre de Dios - Historia de los Milagros Eucarísticos”  (Il Sangue di Dio - Storia dei miracoli eucaristici) y de varias obras más sobre Juan Pablo II, Padre Pío, Madre Teresa y otros; se trata de persona bastante informada en los medios religiosos.

De cualquier forma, lo que verdaderamente cuenta es que, finalmente, el caso ya está siendo estudiado por la Santa Sede.

 

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(*5) Así es; triste pero ya es un hecho. Los católicos estamos adormecidos (ver el artículo “El cuarto tipo de cristianos”). En la actualidad el número de musulmanes practicantes en Francia ya supera al de los católicos practicantes. En un par de décadas el Islam suplantó al Cristianismo que tardó dos milenios para construir la civilización occidental.  Lo mismo está en vísperas de ocurrir también en Italia, en cuya capital se encuentra ubicado el Vaticano, la sede mundial de la Iglesia para todo el mundo. El laicismo y los musulmanes parecen haber llevado sus misiones con más interés y diligencia que nosotros.

 

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(*6) Un signo no es algo que “simbolice” algo, eso solo sería un símbolo, como por ejemplo, el escudo de un equipo de futbol, como también lo puede ser una señal de tráfico roja octogonal con la palabra STOP escrita, la cual nos comunica que ahí hay que parar obligatoriamente y nada más. Todo lo existente que había por ver y conocer ya estaba ahí, en evidencia. Los símbolos son meras convenciones conceptuales.

 

En cambio, no todo lo que existe es así de evidente, principalmente en lo que se refiere al misterio, a lo sobrenatural, espiritual y lo sagrado. Los signos nos hablan de realidades que transcienden el ámbito de lo grosero, mundano, mortal, natural, material, visible Nos hablan de una realidad más transcendental, que si no fuera por una “parte visible” nos seria muy difícil tomar consciencia de ella.

 

Así se pasa con los Sacramentos, el ritual practicado por el sacerdote para ministrarlos es la parte que se nos deja ver y que nos permite tomar consciencia de la parte que no vemos, la cual es obrada por el Espíritu Santo. También los milagros de Nuestro Señor Jesucristo fueron signos. Los milagros que Él hacía eran signos porque realmente significaban algo transcendental, un algo que siempre abre puertas al Reino; Él no hacía lo que hacía para dar shows sin sentido solo para impresionar o entretener a las masas.

 

Por eso es que hay una gran diferencia entre una hostia consagrada, la cual es signo de la Presencia Real y una imagen escultórica de un santo, la cual solo representa simbólicamente su imagen. Pese a que ambos se traten de objetos su realidad es totalmente distinta. Los signos, nos conducen de lo tangible a lo intangible (Ontofanía a Teofanía).

 

Milagro o no, lo acontecido en Lourdes indica ser por lo menos un signo de algo. Veamos lo que finalmente nos dice la Iglesia al respecto.

 

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(*7) "Jesucristo y la Iglesia desean que los fieles se acerquen cada día al banquete sagrado". Con esas palabras empieza el Decreto "Sacra Tridentina Synodus - De quotidiana SS. Eucharistiae sumptione" del Papa Pío X.

 

Mi reflexión es la siguiente: Habiendo sido esa una de las mayores aspiraciones y luchas del santo patrono de la Basílica, ¿no podría haber ocurrido esa manifestación por intercesión suya, aprovechando una ocasión “a la medida” (la importancia y repercusión del evento, el concurso de los medios de comunicación y una gran masa telespectadora secularizada) para despertar a los creyentes alejados y convencer a incrédulos de que existe “algo” que ellos desconocen? ¿No podría bien ser esa una oportunidad única para que alguna cosa ocurriese de modo a ayudar que –usando sus propias palabras-los fieles se acerquen cada día al banquete sagrado”? ¿O, quizá, como una forma de testimonio de que celebrada dignamente la Novus Ordo, es tan válida cuanto el rito de “la de siempre”?

Pero repito, eso no ha pasado de una reflexión, apenas una especulación mía  ;- )

 

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(*7) El Concilio Vaticano II por sus muchas singularidades ha posibilitado una cantidad inmensa de mal entendidos, distorsiones y en consecuencia, de abusos de todo tipo (para un mejor entendimiento del contexto causado por el mal entendimiento que originó esos abusos recomiendo la lectura de dos libros cuyas referencias pueden ser encontradas pulsando aquí).

 

La primera singularidad es que se trata del único Concilio “Pastoral”, cosa que jamás había existido antes, en toda la historia de la Iglesia. Y, entre otras varias particularidades, con una reforma litúrgica resultante en una “misa de diseño”. En esa nueva concepción, la Eucaristía -un Sacrificio- pasó a ser también llamada Cena (los protestantes tienen su “Santa Cena”). Distintamente de cómo había evolucionado la celebración de la Santa Misa hasta aquel entonces, la nueva forma de celebrarla fue una producción híbrida del clero católico, anglicano, ministros luteranos  y evangélicos (algunos de ellos pueden ser vistos en la foto abajo y, además, se puede encontrar fácilmente profuso material y documentación al respecto de este tema controvertido en librerías e Internet).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Izquierda a Derecha- Doctores Protestantes- George, Jasper, Shepherd, Kunneth, Smith, y Max Thurian,  SS. Paulo VI

 

Pese a que fuera de la Iglesia Católica ninguna de las denominaciones cristianas invitadas a participar de la reforma acepta los dogmas católicos de la Transubstanciación y de la Presencia Real, por parte de los representantes católicos se terminó por dársele particular acento a la epíclesis, acción esta que se da cuando el sacerdote hace con las manos el gesto del Sacrificio Memorial sobre la oblea mientras invoca al Espíritu Santo para que transforme la substancia del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, o sea, a obrar el milagro de la transubstanciación.

En vista de todo eso la reflexión que hago es la siguiente: siendo la liturgia lo más importante y prioritario de la vida sacerdotal, la Eucaristía lo más central e importante en la vida de todo católico (sacerdotes y seglares) y que el momento de la consagración es lo más importante,  sublime y culmen de la liturgia de la Santa Misa, no deja de ser extremamente significativo que el prodigio –sea este lo que sea- se diera justamente a partir de la epíclesis.

 

 

 

http://www.deoduce.org